Un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua destilada basta para retirar la suciedad superficial de la mayoría de tableros de juego de mesa sin dañar la impresión ni el laminado. Las cartas sin fundar requieren aún más precaución, porque el cartón absorbe la humedad en segundos y se deforma de forma irreversible (algo que se nota especialmente cuando intentas barajar un mazo ondulado a las once de la noche).
Productos seguros para tableros con acabado laminado
La mayoría de tableros modernos llevan una capa de laminado brillante o mate que protege la tinta. Para limpiarlos conviene usar un paño de microfibra apenas húmedo, escurrido hasta que no gotee. El agua destilada evita las marcas calcáreas que deja el agua del grifo. Si la mancha resiste, una gota mínima de jabón neutro diluido en agua cumple sin atacar el barniz. Según la entrada sobre juegos de mesa en Wikipedia, los componentes estándar se fabrican en cartón compacto con recubrimiento, lo que confirma que el agua en exceso es el principal enemigo.
Nunca se aplican productos con alcohol isopropílico directamente sobre la superficie impresa: disuelve tintas y barnices en concentraciones altas. Tampoco lejía, limpiacristales ni desengrasantes de cocina. En tableros de pizarra blanca reutilizable (como los de Railroad Ink), un borrador de pizarra seco o una toallita húmeda sin alcohol funcionan bien.
Cómo limpiar cartas sin fundar y sin deformarlas
Las cartas de cartón sin funda solo admiten limpieza en seco: una goma de borrar blanda (tipo Milán 430, la rosa de toda la vida) elimina marcas de dedos y restos de grasa superficial frotando con suavidad. Pasarlas una a una lleva tiempo, pero sumergirlas o empaparlas arruina el núcleo de cartón. Para cartas con acabado plastificado o linen finish, se puede usar el mismo paño de microfibra humedecido que se emplea en el tablero.
Proteger las cartas con fundas del tamaño adecuado antes de que se ensucien ahorra todo este trabajo. Las fundas, además, se limpian por fuera con un trapo húmedo sin riesgo.
Moho y manchas persistentes: cuándo el daño ya existe
Si un juego huele a humedad o muestra puntos verdosos, lo más probable es que haya desarrollado hongos por almacenamiento en un lugar húmedo. El portal especializado Darkstone recomienda airear los componentes al sol indirecto durante varias horas y aplicar un fungicida suave con un bastoncillo de algodón, sin empapar el cartón. Almacenar los juegos en horizontal y en un lugar seco previene la reaparición del problema. Si la mancha ha penetrado el cartón, el daño es estructural y no se revierte.
Antes de comprar un juego de segunda mano conviene revisar el estado de los componentes con atención, porque el moho no siempre se ve a simple vista en las fotos de un anuncio.
Jugador empedernido y crítico de juegos de mesa desde hace más de 15 años. Pablo analiza cientos de juegos cada año para ayudarte a encontrar tu próxima gran partida. Desde eurogames hasta wargames, pasando por juegos de rol y party games.
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